Solo se tienen que declarar, si se rigen por unas condiciones específicas:

  • Si es la primera vez que se declaran, cuando superen los 50.000€ de valor para cada una de las situaciones descritas anteriormente (cuentas corrientes; valores, derechos, seguros y rentas; inmuebles; y criptomonedas).
  • Una vez ya se han declarado, hay que volverlos a declarar siempre que haya una variación superior a 20.000€ (tanto en incremento como en decremento).
  • Si la persona física o jurídica tiene los activos y movimientos contabilizados en sus balances, se exonera de presentar el modelo 720.

Estos importes descritos, son con relación a la valoración de cada uno de ellos, con independencia del número de titulares. Es decir, que en el ejemplo de una cuenta corriente con un importe de 60.000€ que es propiedad de 2 titulares, haría falta que ambos presentaran el modelo 720.